|
EL
INFARTO
Exploración
física.
La exploración física
en el IAM es con frecuencia normal o muestra escasos signos.
El pulso arterial puede ser lento, principalmente en los
infartos de la cara inferior, que a menudo se acompañan
de reacción vagal. Otras veces el pulso es rápido
debido a la presencia de una taquiarritmia.
El pulso irregular puede
ser debido a extrasístoles o a fibrilación
auricular (FA). A veces el pulso es de amplitud disminuida,
lo que sugiere bajo gasto, aunque en los pacientes de edad
avanzada, que suelen tener unas arterias más rígidas,
el pulso puede parecer normal en presencia de un gasto reducido.
La tensión arterial (TA) es frecuentemente normal,
pero puede estar aumentada, lo que ocurre generalmente en
pacientes hipertensos o en los que presentan una importante
reacción adrenérgica. En otros casos existe
hipotensión. Una TA sistólica inferior a los
90 mm Hg puede ser por un IAM anterior extenso con shock
secundario a un descenso severo de la contractilidad miocárdica.
La hipotensión es frecuente en el IAM inferior, pero
suele ser secundaria a reacción vagal. La presión
venosa yugular (PVY) es generalmente normal, pero puede
elevarse en el IAM de ventrículo derecho (VD). La
elevación paradójica de la PVY con la inspiración,
o signo de Kussmaul, indica una distensibilidad diastólica
reducida y sugiere un IAM de VD.
En la auscultación
cardiaca pueden oírse soplos cardíacos, los
cuales pueden ser permanentes o transitorios; estos últimos
se relacionan con insuficiencia mitral debida a disfunción
isquémica del músculo papilar. Es frecuente
auscultar un 4ºR, debido a la disminución de
la distensibilidad diastólica ventricular. A veces
se oye un 3ºR, lo que sugiere disfunción sistólica.
El IAM de VD puede producir un 3ºR derecho. Ocasionalmente
se oye un roce pericárdico, muchas veces transitorio
y que es más frecuente en los infartos con onda Q.
La presencia de taquipnea puede sugerir la existencia de
insuficiencia cardiaca (IC). La auscultación pulmonar
puede mostrar crepitantes si existe edema pulmonar.
Clasificación
de Killip.
El estado respiratorio,
la TA y la perfusión periférica son utilizados
en la clasificación pronóstica de Killip y
Kimball, la cual considera 4 grados: grado I es en el que
no existen signos de IC; grado II es cuando se encuentran
signos ligeros de IC, como crepitantes pulmonares, 3ºR,
aumento de la PVY, redistribución vascular o líneas
B de Kerley; grado III es cuando existe EAP franco, con
imagen de edema alveolar en la Rx de tórax; y grado
IV es cuando existe shock cardiogénico.
|