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¿Qué
es la hipertensión arterial?
El aparato cardiovascular
se podría comparar a un sistema de conductos por
donde fluye un líquido que es impulsado por una bomba.
Por lo tanto, la sangre fluye por el interior de nuestras
arterias y venas (conductos) debido a que el corazón
actúa a modo de una «bomba» impulsándola
con una determinada presión
Esta presión es lo que conocemos como presión
arterial (PA) y es imprescindible para que la sangre se
distribuya por los diferentes órganos del cuerpo.
Existen unos niveles de presión óptimos, que
son aquellos en los cuales los diferentes tejidos del organismo
reciben el flujo de sangre necesario en cada momento.
Si la PA se encuentra por debajo de este nivel hablaremos
de hipotensión, y si ésta es muy baja es posible
que algunos órganos no reciban la cantidad de sangre
suficiente.
Sin
embargo, cuando la PA supera los niveles óptimos
estaremos hablando de hipertension arterial (HTA); y, en
este caso, también el riego sanguíneo puede
verse afectado por otros motivos. La HTA somete a las diferentes
estructuras del sistema cardiovascular (corazón y
vasos) a una tensión superior, lo que acaba produciendo
lesiones en las arterias, que se vuelven rígidas
y disminuyen su diametro, con lo que disminuye la cantidad
de sangre que puede pasar a través de ellas. Simultáneamente,
el corazón -para vencer la resistencia que supone
la presión arterial elevada- necesita aumentar su
masa muscular y por ello crece de tamaño. A la larga,
este aumento de tamaño -que se denomina hipertrofia
ventricular izquierda (HVI)- no es suficiente para vencer
la resistencia de la PA elevada, y el corazón acaba
entrando en insuficiencia cardiaca, dilatándose.
Fundación Española del Corazón
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