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El corazón de una enferma terminal vuelve a funcionar tras llevar cuatro meses uno artificial
«Es como si hubiéramos dado vacaciones al órgano para que se recuperara», dicen los cardiólogos catalanes que trataron a la mujer
Cirujanos del Hospital de Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat extrajeron el
pasado día 15 el aparato de asistencia ventricular de larga duración que habían
implantado a una mujer de 43 años con una insuficiencia cardíaca terminal. La
intervención se produjo después de comprobar que el corazón artificial había
conseguido recuperar la función del de la paciente en tan sólo cuatro meses.
Según informaron ayer fuentes del centro sanitario, la operación de extracción
del aparato de asistencia ventricular ha sido pionera en España, al igual que la
de implante, que se realizó el 5 de junio. Los responsables del Servicio de
Cirugía Cardíaca de Bellvitge aseguraron que el éxito de este sistema abre
«nuevas perspectivas en el campo del uso de los dispositivos de sustitución
mecánica de la función del corazón».
La paciente, María Cinta Barberà, no podía ser tratada de su enfermedad por
ningún otro procedimiento y su expectativa de vida era de pocas semanas antes
del implante. «Yo ya estaba preparada para la muerte, lo tenía muy asimilado
cuando me ofrecieron la posibilidad de instalar un corazón artificial»,
explicaba ayer.
En junio, los médicos le implantaron un dispositivo llamado Incor, una turbina
de 120 milímetros de longitud por 30 de diámetro que impulsa la sangre desde el
ventrículo izquierdo del corazón a la arteria aorta. El aparato se conecta
mediante un cable que pasa por debajo de la piel con unas baterías externas que
se alimentan mediante la corriente eléctrica.
Tras comprobar que durante los cuatro meses en los que ha estado funcionando, la
actividad del dispositivo artificial ha mejorado muy significativamente la
función del corazón de la paciente, los médicos decidieron extraerlo con la
expectativa de que, a partir de ahora, este órgano pueda continuar funcionando
sin ayuda.
«Tenía mucho miedo»
Según el doctor Nicolás Manito «la máquina ha permitido recuperar la energía
del corazón. Es como si hubiéramos dado vacaciones al corazón durante cuatro
meses y ahora vuelva a funcionar». En su opinión, esta tecnología es «la mejor
opción» para los enfermos que no pueden someterse a un trasplante.
La paciente confesó que había pasado temor ante la posibilidad de la extracción,
a pesar de las incomodidades y los riesgos que le suponía el implante: «Cuando
me dijeron que me quitarían el corazón artificial, tenía mucho miedo y sufrí
mucho». Otro de los doctores que la atendieron, Eduard Castells, afirmó que «a
partir de ahora, Maria Cinta podrá llevar una vida sin inconvenientes y sin
tener que tomar anticoagulantes, que necesitaba hasta ahora para que no se le
parase el corazón».
Los expertos aseguran que, aun cuando la posibilidad de recuperación del corazón
y la retirada del dispositivo habían sido previstas desde el principio, la
esperanza de éxito era inicialmente baja por las experiencias anteriores a nivel
mundial. Castells se mostró convencido de que estos aparatos «se mejorarán en el
futuro para dar más autonomía a los pacientes».
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MADRID (Reuters) - España sigue estando a la cabeza de las donaciones de órganos, en el mundo y en Europa, donde casi duplica la tasa con 33, 8 donantes por millón de habitantes frente al 17,1 del viejo continente.
No obstante, las autoridades sanitarias españolas quieren aumentar un 20% esa tasa, a 40 donantes pmp, y recuerdan que cada donante supone un promedio de 30,8 años de vida ganados para los receptores.
Estas y otras cuestiones se han planteado en el simposio internacional "Nuevos retos en la donación de órganos: ¿cómo podemos mejorar?", organizado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que ofreció datos sobre la situación actual y las perspectivas de futuro.
Para alcanzar el ambicioso objetivo de sumar más donantes, la ONT buscará optimizar al máximo la detección de posibles donantes, reducir las negativas familiares, mejorar la donación entre la población inmigrante y la donación en asistolia (aquella realizada a pacientes que fallecen fuera del hospital en situación de parada cardiaca).
"De los 21.000 donantes fallecidos en el mundo, más de 1.500 se registran en España, lo que significa un 7% del total, pese a que la población española representa sólo un 0,7% de la población mundial", dijo el Ministerio de Sanidad en una nota.
Para aumentar el número de donantes a 1.800 de media, las autoridades sanitarias cuentan con el prestigio del modelo español de transplantes en el mundo, reconocido hasta por la OMS que ha encomendado a España la creación y gestión del Registro Mundial de Trasplantes.
"El sistema español de trasplantes constituye un ejemplo para todo el mundo de calidad humana, calidad profesional y calidad en la gestión sanitaria", aseguró el martes José Martínez Olmos, secretario general de Sanidad, en la inauguración del simposio.
Desde 1989, año en el que se creó la ONT, el número de donantes ha aumentado sin cesar, pasando de 550 a 1.509 en 2006.
En estas dos décadas también ha cambiado el perfil del donante en España. Y si en los años 90 eran los accidentes de tráfico la principal fuente de donación de órganos, en la actualidad se debe a la solidaridad de las personas mayores, que en su mayoría fallecen por hemorragias cerebrales (59,8% en 2006).
Una bebé sevillana de 6 meses que necesitaba un hígado, y cuya madre de 17 años había conseguido el permiso judicial para ser la donante, recibió el lunes por la noche el de un fallecido de 12 años en una operación de casi nueve horas en el hospital Reina Sofía de Córdoba.
La situación de la niña, Noara, es favorable pero el equipo médico dijo en rueda de prensa que habrá que esperar 24 horas para ver su evolución.
/Por Itziar Reinlein/